Cuando he dicho que sería llegada aquí en Alicante, para mi Erasmus, una persona me dijo “Nunca volverás aquí”.
Efectivamente, después ser estada aquí durante estos meses, la idea de volver a Italia no me atrae mucho.
En primer lugar por que, cuando regresaré a Italia, con toda probabilidad, mi vida cambiará decididamente: he casi terminado mis examenes y, de consecuencia, me mudaré de estudiante a... ¡desocupada!
En segundo lugar terminar esta maravillosa aventura no me gustaría mucho...
El resultado es que, cuando he vuelto a Italia para las vacaciones de Navidad, he echo el formulario para la prolongación... con gran aflojamiento de mis padres.
Sin duda por ellos, que quieren las cosas mejor para mí, es dificil compreder como se puede “perder” otro tiempo en vez de regresar y licenziarme. Lo que ellos no entienden es que, por lo meno en mí opinión, aplazar la licenziatura para hacer una experiencia así importante y única no tine precio y unos meses de estudios más puede ser un justo precio.
No puedo disimular que la mía no ha sido una decisión simple ni, tampoco, abrupta. Ha sido bastante dificil, pero, ahora, creo que sea la mejor.
viernes, 16 de enero de 2009
La cabalcata de los Reyes
Como ya había previsto, la salida de mi casa no fue muy feliz y, indudablemente, el echo que tenía que irme un día antes de aquel del avión, por que no vivo cerca del aeropuerto, no me ha facilitdo las cosas.
Aunque, después de un viaje muy animado, yo y mi amiga Letizia hemos llegado en Alicante el 5 de enero (supímos que en España es un día de gran fiesta).
De facto hemos llegado a casa a las cinco de la tarde, cuando la mayoria de los Alicantinos ya estaba lista para ver “La cabalcata de los reyes”, de la cual todos hablaban... Por suerte vivo en la Rambla así que, no obstante el gran número de personas que estaban en la calle, hemos podido ver todas las fiestas.
Como bien nos habían dicho efectivamente nos hemos enfrentado a una cosa totalmente nueva: un desfile de carros, adornados a fiestas, y de personas en traje, coreografías y regalos lanzados por los carros hacia el públicojubiloso. Era como vivir una suerte di Carnibal anticipado, pero con los Reyes aclamados como divos.
Sin duda una experiecia nueva y emocionante.
En Italia no es así.
A diferencia que en España, de facto, en Italia la fiesta en la cual se hacen los regalos es la Navidad, así que, la epifanía es una festa menos importante... de consecuencia, en mi País, no hay una fiesta así, aunque, religiosamente, tendría que ser así.
Aunque, después de un viaje muy animado, yo y mi amiga Letizia hemos llegado en Alicante el 5 de enero (supímos que en España es un día de gran fiesta).
De facto hemos llegado a casa a las cinco de la tarde, cuando la mayoria de los Alicantinos ya estaba lista para ver “La cabalcata de los reyes”, de la cual todos hablaban... Por suerte vivo en la Rambla así que, no obstante el gran número de personas que estaban en la calle, hemos podido ver todas las fiestas.
Como bien nos habían dicho efectivamente nos hemos enfrentado a una cosa totalmente nueva: un desfile de carros, adornados a fiestas, y de personas en traje, coreografías y regalos lanzados por los carros hacia el públicojubiloso. Era como vivir una suerte di Carnibal anticipado, pero con los Reyes aclamados como divos.
Sin duda una experiecia nueva y emocionante.
En Italia no es así.
A diferencia que en España, de facto, en Italia la fiesta en la cual se hacen los regalos es la Navidad, así que, la epifanía es una festa menos importante... de consecuencia, en mi País, no hay una fiesta así, aunque, religiosamente, tendría que ser así.
miércoles, 14 de enero de 2009
Las vacaciones de Navidad
Volver a Italia para las vacaciones navideñas, por lo meno para mí, ha sido como abandonar un mondo para volver en un otro.
Para la primera parte del viaje en avión no veía la hora de volver a Alicante y pensaba a mis amigos y a todo lo qua había dejado en España. La segunda mitad, al contrario, cuando estaba resignada, no veía la hora de llegar a mi casa para ver mi familia.
Naturalmente esto no quiere significar que no me acordaba ver mis padres, mi hermano y mis amigos, ellos son una parte indispensable en mi vida y nunca renunciaría a verlos, pero, al mismo tiempo, sabía que ellos están ahí, que son un punto fijo en mi vida mientras que el Erasmus es solo un período que terminará muy, demasiado, pronto. Por eso, volver a Italia, para mí, significaba renunciar a algunos dias de esta meravillosa experiencia.
De todos modos, cuando ví mi familia, mis amigos, mi ciudad me parecí de ser regresada después de mucho tiempo, mucho más de lo que efectivamente había pasado. Era como si pudiera ver las cosas que siempre me habían sido familiares con otros ojos, y probablemente era así. Es indudable que la Alessia que llegó en Deciembre era una chica diferente de ella que se había marchado en Septiembre...
Sin embargo los dias que trascurrí en Italia volaron, probablemente para las muchas cosas que tenía que hacer, las muchas personas que tenía que ver y las fiestas de Navidad y de Nochevieja. Así que, el día que me marché era triste de dejar mi familia y, al mismo tiempo, feliz de volver a mi aventura.
Para la primera parte del viaje en avión no veía la hora de volver a Alicante y pensaba a mis amigos y a todo lo qua había dejado en España. La segunda mitad, al contrario, cuando estaba resignada, no veía la hora de llegar a mi casa para ver mi familia.
Naturalmente esto no quiere significar que no me acordaba ver mis padres, mi hermano y mis amigos, ellos son una parte indispensable en mi vida y nunca renunciaría a verlos, pero, al mismo tiempo, sabía que ellos están ahí, que son un punto fijo en mi vida mientras que el Erasmus es solo un período que terminará muy, demasiado, pronto. Por eso, volver a Italia, para mí, significaba renunciar a algunos dias de esta meravillosa experiencia.
De todos modos, cuando ví mi familia, mis amigos, mi ciudad me parecí de ser regresada después de mucho tiempo, mucho más de lo que efectivamente había pasado. Era como si pudiera ver las cosas que siempre me habían sido familiares con otros ojos, y probablemente era así. Es indudable que la Alessia que llegó en Deciembre era una chica diferente de ella que se había marchado en Septiembre...
Sin embargo los dias que trascurrí en Italia volaron, probablemente para las muchas cosas que tenía que hacer, las muchas personas que tenía que ver y las fiestas de Navidad y de Nochevieja. Así que, el día que me marché era triste de dejar mi familia y, al mismo tiempo, feliz de volver a mi aventura.
Madrid
Tener la posibilidad de vivir para unos meses en un otro País incluye, inevitablemente, la posibilidad de conocer ciudad nuevas. Así que, para la festividad de la Imaculada hemos decidido de visitar Madrid.
La organización ha sido un poquito complicada, por que es sin duda difícil poner de acuerdo muchas personas con exigencias diferentes.
La primera dificultad ha sido decidir cuando ir, problema fácilmente superado gracias a las ofertas RyanAir, que, normalmente, son limitadas...
La segunda, un poquito más complicada, ha sido decidir donde ir a dormir. Como erabamos muchos y habíamos decidido un período más bien inflado la posibilidad de rtodos juntos en un albergue fue descartada para obvias razones. Así que hemos optao para un piso cerca del etadio Santiago Bernabeu.
Al final hemos acabado así que, a las 12 de la mañana del 5 de diciembre, sin haber dormido para nada, estabamos todos al aeropuerto, listos para partir.
Creo sea inútil subrayar como estaban ellos de nosotros que no habían dormido para toda la noche (ne se puede renunciar a las fiestas alicantinas, ¿no? Tampoco si tienes que partir la mañana siguiente...).
De cualquier manera, no obstante cualquier luego era bueno para dormir (...), la llegada en Madrid nos ha revelado una maravillosa ciudad. Nunca había sido ahí antes y creo que esta ciudad valga, indudablemente unos horas de sueño... Lo que mas me ha colpido de Madrid ha sido, con sguridad, el clima natalicio que se respiraba. Ver una ciudad tan bonita y, al mismo tiemo, tan diferente de la ciudades italianas, ha sido una cosa estupenda.
Naturalmente este viaje ha sido inolvidable sopre todo por que estaba con mis nuevo amigos, los chicos y las chicas que había aprendido a conocer en los meses anteriores.
Así que, sin duda, visitar la ciudad, conocer nuevos sitios, visitar uno de los museos más conocidos en el mundo, ver Guernica y todo esto pocas semanas antes de la Navidad, ha sido emocionante pero, probablemente, no sería estado lo mismo con otras personas... al punto que las mejores noches madrileñas le pasamos en casa, todos juntos simulando y ironizando sobre en “Nuestro Gran Hermano”, vivido en el piso de Madrid.
La organización ha sido un poquito complicada, por que es sin duda difícil poner de acuerdo muchas personas con exigencias diferentes.
La primera dificultad ha sido decidir cuando ir, problema fácilmente superado gracias a las ofertas RyanAir, que, normalmente, son limitadas...
La segunda, un poquito más complicada, ha sido decidir donde ir a dormir. Como erabamos muchos y habíamos decidido un período más bien inflado la posibilidad de rtodos juntos en un albergue fue descartada para obvias razones. Así que hemos optao para un piso cerca del etadio Santiago Bernabeu.
Al final hemos acabado así que, a las 12 de la mañana del 5 de diciembre, sin haber dormido para nada, estabamos todos al aeropuerto, listos para partir.
Creo sea inútil subrayar como estaban ellos de nosotros que no habían dormido para toda la noche (ne se puede renunciar a las fiestas alicantinas, ¿no? Tampoco si tienes que partir la mañana siguiente...).
De cualquier manera, no obstante cualquier luego era bueno para dormir (...), la llegada en Madrid nos ha revelado una maravillosa ciudad. Nunca había sido ahí antes y creo que esta ciudad valga, indudablemente unos horas de sueño... Lo que mas me ha colpido de Madrid ha sido, con sguridad, el clima natalicio que se respiraba. Ver una ciudad tan bonita y, al mismo tiemo, tan diferente de la ciudades italianas, ha sido una cosa estupenda.
Naturalmente este viaje ha sido inolvidable sopre todo por que estaba con mis nuevo amigos, los chicos y las chicas que había aprendido a conocer en los meses anteriores.
Así que, sin duda, visitar la ciudad, conocer nuevos sitios, visitar uno de los museos más conocidos en el mundo, ver Guernica y todo esto pocas semanas antes de la Navidad, ha sido emocionante pero, probablemente, no sería estado lo mismo con otras personas... al punto que las mejores noches madrileñas le pasamos en casa, todos juntos simulando y ironizando sobre en “Nuestro Gran Hermano”, vivido en el piso de Madrid.
martes, 13 de enero de 2009
El piso.
Encontrar un piso en Alicante es bastante facíl, la parte difícil es encontrar un piso que pueda gustar y con personas con las cuales se pueda ir de acuerdo... El piso donde vivo ahora está en el centro de Alicante, en la Rambla.
Es un piso bastante grande así que no tenemos problemas en vivir aquí en seis.
No hay que olvidar que, sin embargo, un piso de estudiantes erasmus no es un piso común... Sin duda mis vecinos pueden confirmar lo que estoy diciendo... Vivo con una chica y dos chicos italianos, un chico holandés y un chico trabajador español. Esto sin duda ha creado unos problemas por que es imposible no hacer ruido cuando se regresa a las 5 de la madrugada y, para un chico que tiene que trabajar el día siguiente, esto puede ser un problema bastante serio...
Compartir un piso con personas que nunca has visto y que tienen culturas diferentes da las tuyas es una experiencia muy particular. Sin duda la convivencia es una cosa ya bastante ardua, si piensas, después, en vivir con chicos provenidos de un País diferente, donde los costumbres son otros, la cosa se complica un poquito en la vida cotidiana. Es, indudablemente, un manera de ampliar tu conocimientos y tabién para agrandar tu manera de ver las cosas... pero, al mismo tiempo, puede crear unos problemas.
Lo, pero, que nunca hay que olvidar es que, cuando se crean fricciones de estos tipos en poco tiempo se trasforman en una ocasión para reír. Así como la vez que hemos visto el chico holandés que enjabonaba los platos sucios y los ponía a escurrir sin enrojecer... ¡para nosotros era imposible creerlo! Y cuando, después mil risas, sus padres fueron en nuestro piso y se extrañaron en vernos enjabonar y enrojecer los platos el comentó “¡Ellos limpian como mí!”.
Es un piso bastante grande así que no tenemos problemas en vivir aquí en seis.
No hay que olvidar que, sin embargo, un piso de estudiantes erasmus no es un piso común... Sin duda mis vecinos pueden confirmar lo que estoy diciendo... Vivo con una chica y dos chicos italianos, un chico holandés y un chico trabajador español. Esto sin duda ha creado unos problemas por que es imposible no hacer ruido cuando se regresa a las 5 de la madrugada y, para un chico que tiene que trabajar el día siguiente, esto puede ser un problema bastante serio...
Compartir un piso con personas que nunca has visto y que tienen culturas diferentes da las tuyas es una experiencia muy particular. Sin duda la convivencia es una cosa ya bastante ardua, si piensas, después, en vivir con chicos provenidos de un País diferente, donde los costumbres son otros, la cosa se complica un poquito en la vida cotidiana. Es, indudablemente, un manera de ampliar tu conocimientos y tabién para agrandar tu manera de ver las cosas... pero, al mismo tiempo, puede crear unos problemas.
Lo, pero, que nunca hay que olvidar es que, cuando se crean fricciones de estos tipos en poco tiempo se trasforman en una ocasión para reír. Así como la vez que hemos visto el chico holandés que enjabonaba los platos sucios y los ponía a escurrir sin enrojecer... ¡para nosotros era imposible creerlo! Y cuando, después mil risas, sus padres fueron en nuestro piso y se extrañaron en vernos enjabonar y enrojecer los platos el comentó “¡Ellos limpian como mí!”.
domingo, 11 de enero de 2009
Las clases
La primera vez que me fue a una clase en Alicante fue muy cómico. La profesora empezó a hablar y yo no entendía nada de lo que ella decía... ¡nada!
La única cosa que pensaba era que había entendido muy bien la televisión el día antés y no entendía por que el día siguiente no comprendía una sola palabra de la lección. Cuando, después de 20 minutos, mi autoestima se había totalmente caído la profesora dijo “Ahora traducimos para nuestros amigos Erasmus”... hasta aquél momento ella había hablado en Valenciano, y yo, acostumbrada a oír el castillano, nunca habría podido entender algo.
Aunque, las diferencias entre la universidad española y la italiana son muchos y muchos evidentes. Se trata de dos sistemas muy distintos.
En mi País, por ejemplo, en la mayoria de los casos hay solo clases teoricas. En españa, en cambio, las clases están siempre divididas en téoricas y practicas. Sin duda el sistema españolo es más útil por el punto de vista concreto, en el sentido en el cual hay una continua aplicación de lo que estás estudiado.
Pero, lo que me ha parecido más ajeno es la constante atención de los profesores con sus estudiantes: en Italia los estudiantes están considerados, en la mayoria de los casos, un número. En cada aula hay muchos estudiantes y el profesor no puede conocerlos, ni, tampoco, seguirlos todos.Esto puede ser, en mi opinión, tan positivo como negativo.
A diferencia de los estudiantes españoles, que siempre pueden contar sobre la disponibilidad de sus profesores, en Italia la política es muy distintas: “si quieres aprobar el examen tienes que estudiar para el día fixado, ningún te ayuderá, te pedirá de ir a clase o hacer trabajos semanal, la responsabilidad es meramente tuya”. Esto implica, por consecuencia, una mayor indipendencia de los alumnos.
Creo no sea posible establecer si un sistema sea mejor del otro. Sin duda ambas tienen factores positivos y negativos y conocer los dos es, por cierto, muy provechoso.
La única cosa que pensaba era que había entendido muy bien la televisión el día antés y no entendía por que el día siguiente no comprendía una sola palabra de la lección. Cuando, después de 20 minutos, mi autoestima se había totalmente caído la profesora dijo “Ahora traducimos para nuestros amigos Erasmus”... hasta aquél momento ella había hablado en Valenciano, y yo, acostumbrada a oír el castillano, nunca habría podido entender algo.
Aunque, las diferencias entre la universidad española y la italiana son muchos y muchos evidentes. Se trata de dos sistemas muy distintos.
En mi País, por ejemplo, en la mayoria de los casos hay solo clases teoricas. En españa, en cambio, las clases están siempre divididas en téoricas y practicas. Sin duda el sistema españolo es más útil por el punto de vista concreto, en el sentido en el cual hay una continua aplicación de lo que estás estudiado.
Pero, lo que me ha parecido más ajeno es la constante atención de los profesores con sus estudiantes: en Italia los estudiantes están considerados, en la mayoria de los casos, un número. En cada aula hay muchos estudiantes y el profesor no puede conocerlos, ni, tampoco, seguirlos todos.Esto puede ser, en mi opinión, tan positivo como negativo.
A diferencia de los estudiantes españoles, que siempre pueden contar sobre la disponibilidad de sus profesores, en Italia la política es muy distintas: “si quieres aprobar el examen tienes que estudiar para el día fixado, ningún te ayuderá, te pedirá de ir a clase o hacer trabajos semanal, la responsabilidad es meramente tuya”. Esto implica, por consecuencia, una mayor indipendencia de los alumnos.
Creo no sea posible establecer si un sistema sea mejor del otro. Sin duda ambas tienen factores positivos y negativos y conocer los dos es, por cierto, muy provechoso.
sábado, 10 de enero de 2009
La comida del domingo.
Serà por que nuestras familias están alejadas, serà por que los italianos cuando no están en sus País crean vínculos muy cerrados, será por que nos gusta conservar nuestras tradiciones (no sé si es así en otros países también, pero en Italia el domingo es el día de la comida con la familia) pero desde cuando estamos aquí nos gusta comer juntos el domingo o en los dias de fiesta.
El costumbre de comer todos juntos remonta a la primera semana alicantina cuando alojábamos en una residencia cerca de la universidad y, no obstante el espacio reducido de nuestras habitaciones comíamos junto todos los dias. Cuando hemos movido para ir en el piso que habíamos encontrado hemos conservado esta tradición que, con el pasar de los dias, se ha reducido al solo domingo y ha implicado nuevos amigos.
La comida del domingo es organizada meticulosamente por lo meno uno o dos días antés: se decide donde y que se va a comer y, después, se hace la compra.
Normalmente no nos vemos antés de las 16,30... cosa que no tiene que sorprender si se considera que, generalmente, el domingo no vamos a dormir antés de las 8 de la mañana...
Inútil subrayar que, de verdaderos italianos, la comida es rigurosamente italiana y caracterizada por muchos platos.
Por eso es obviamente imposible empezar a comer antés de las seis de la tarde (la preparación tarda mucho...) y terminar antés de las dos de la madrugada. El día transcurre entre charlas, cebo, música y tarjetas.
No tenemos menú fijo, variamos entre los platos tipicos de unas regiones de Italia (¡a veces hay verdaderos desafíos!) así que, en el curso de los meses, hemos comido pasta, lasañas, pizza, arancinas sicilianas...
Sin duda la comida del domingo es uno de los momentos que prefiero en la semana, probablemente por el clima que se establece entre nosotros, y esto también es parte de la experiencia Erasmus...
El costumbre de comer todos juntos remonta a la primera semana alicantina cuando alojábamos en una residencia cerca de la universidad y, no obstante el espacio reducido de nuestras habitaciones comíamos junto todos los dias. Cuando hemos movido para ir en el piso que habíamos encontrado hemos conservado esta tradición que, con el pasar de los dias, se ha reducido al solo domingo y ha implicado nuevos amigos.
La comida del domingo es organizada meticulosamente por lo meno uno o dos días antés: se decide donde y que se va a comer y, después, se hace la compra.
Normalmente no nos vemos antés de las 16,30... cosa que no tiene que sorprender si se considera que, generalmente, el domingo no vamos a dormir antés de las 8 de la mañana...
Inútil subrayar que, de verdaderos italianos, la comida es rigurosamente italiana y caracterizada por muchos platos.
Por eso es obviamente imposible empezar a comer antés de las seis de la tarde (la preparación tarda mucho...) y terminar antés de las dos de la madrugada. El día transcurre entre charlas, cebo, música y tarjetas.
No tenemos menú fijo, variamos entre los platos tipicos de unas regiones de Italia (¡a veces hay verdaderos desafíos!) así que, en el curso de los meses, hemos comido pasta, lasañas, pizza, arancinas sicilianas...
Sin duda la comida del domingo es uno de los momentos que prefiero en la semana, probablemente por el clima que se establece entre nosotros, y esto también es parte de la experiencia Erasmus...
viernes, 9 de enero de 2009
Las fiestas
Para la mayoria de la gente con la cual he hablado antes de partir, Alicante era “la Rimini española”. Esto tiene que ser desplegado: los que no conocen Italia, en realidad, no pueden saber que Rimini es sinónimo de diversión, vacaciones, discotecas, mar, fiestas en la playa... y todo lo que puede ser relacionado a la distracción, especialmente para los jovenes.
Asì que, cuando llegué en Alicante, ya tenía una vaga idea de lo que habría podido encontrar. Naturalmente todas mis expectaciones se han revelado insuficientes: en Alicante la vida nocturna es totalmente imprevisible. La primera vez que decidimos de salir para hacer un paseo por la ciudad, por ejemplo, regresamos a las 7 de la mañana siguiente.
En primer lugar tengo que esplicar que, a diferencia que en Italia, aquí la noche empieza mucho más tarde: si vas por la calle antes de la medianoche difícilmente puede encontrar mucha gente. Normalmente el barrio se anima a partir de las doche y media, antes los locales nocturnos están vacios... ¡así que es inevitable salir muy tarde por la noche y regresar igualmente tarde por la mañana!
Otra diferencia con mi País es que aquí en Alicante todos los locales nocturnos están cercanos, así que es posible moverse de un lugar a otro con mucha facilidad, cambiando género musical muchas veces en una noche. En Italia, en cambio, no es la misma cosa. Si quieres salir tienes que decidir antes donde ir y, si después quieres mudarte a otro lugar, en la mayoria de los casos, es necesario utilizar el coche. Además, en Italia, en la mayoria de los locales, tienes la consumación obligatoria, por eso es bastante dificíl que, después haber pagado 10 euro para una copa, te gustes coger el coche para ir en otro lugar donde pagar lo mismo.
En la “pseudo-tradición” que hemos creado en estos meses, nuestras noches empiezan hacia las once, cuando nos reunimos en un piso para hacer un pequeño botellón. Después vamos al barrio para hacer una vuelta de los locales hasta las tres y media (a veces las cuatro) y , cuando el barrio cierra, vamos al puerto donde hay muchos locales que están abiertos hasta las 7,30 de la mañana. Sin duda las noches alicantinas son muy movidas y terminan, casi siempre, con un plato de pasta (italiana) en uno de nuestros pisos.
Asì que, cuando llegué en Alicante, ya tenía una vaga idea de lo que habría podido encontrar. Naturalmente todas mis expectaciones se han revelado insuficientes: en Alicante la vida nocturna es totalmente imprevisible. La primera vez que decidimos de salir para hacer un paseo por la ciudad, por ejemplo, regresamos a las 7 de la mañana siguiente.
En primer lugar tengo que esplicar que, a diferencia que en Italia, aquí la noche empieza mucho más tarde: si vas por la calle antes de la medianoche difícilmente puede encontrar mucha gente. Normalmente el barrio se anima a partir de las doche y media, antes los locales nocturnos están vacios... ¡así que es inevitable salir muy tarde por la noche y regresar igualmente tarde por la mañana!
Otra diferencia con mi País es que aquí en Alicante todos los locales nocturnos están cercanos, así que es posible moverse de un lugar a otro con mucha facilidad, cambiando género musical muchas veces en una noche. En Italia, en cambio, no es la misma cosa. Si quieres salir tienes que decidir antes donde ir y, si después quieres mudarte a otro lugar, en la mayoria de los casos, es necesario utilizar el coche. Además, en Italia, en la mayoria de los locales, tienes la consumación obligatoria, por eso es bastante dificíl que, después haber pagado 10 euro para una copa, te gustes coger el coche para ir en otro lugar donde pagar lo mismo.
En la “pseudo-tradición” que hemos creado en estos meses, nuestras noches empiezan hacia las once, cuando nos reunimos en un piso para hacer un pequeño botellón. Después vamos al barrio para hacer una vuelta de los locales hasta las tres y media (a veces las cuatro) y , cuando el barrio cierra, vamos al puerto donde hay muchos locales que están abiertos hasta las 7,30 de la mañana. Sin duda las noches alicantinas son muy movidas y terminan, casi siempre, con un plato de pasta (italiana) en uno de nuestros pisos.
jueves, 8 de enero de 2009
El campus




Lo que más me ha sorprendido de Alicante ha sido el Campus Universitario.
En mi País, normalmente, no hay nunca de similar: los departementos están desplazados por la ciudad (en el caso de la Universidad de Macerata, donde estudio yo, los edificios se encuentran en el centro, pero hay muchos casos en los cuales las facultades están localizadas en la periferia de las ciudades).
De cualquier manera, aún en el caso de las universidad privadas, nunca he visto o he oído hablar por mis amigos de un campus universitario tan grande y tan bien manejado.
Todavía ahora, no lo he visitado todo y, en algunos casos, necesito de la mapa para orientarme...
Cuando lo vi, para la primera vez, fui encantada por los jardines, las fuentes, la cantidad de los edificios, la Torre de Control, la biblioteca... todo tan grande como bien tenido.
Sin embargo hay algunas cosas que podrían ser mejoradas: por ejemplo la imposibilidad, si no puedes utilizar el Campus Virtual (la red Intranet de la Universidad de Alicante) de saber donde hay clase... Esto, con seguridad, es una consecuencia de la hamplitud del campus que puede ser administrado solo a través de competencias específicas.
Sin duda, además, me ha desorientado mucho la constante necesitad de consultar el Campus Virtual. En Italia, de facto, no es la misma cosa. En mi Universidad, por ejemplo, los anuncios, los horarios de clases o de examenes son puestas en las vitrina de cada departemento, de manera que, si no puedes consultar la web puedes, asimismo, saber lo que quieres.
En mi País, normalmente, no hay nunca de similar: los departementos están desplazados por la ciudad (en el caso de la Universidad de Macerata, donde estudio yo, los edificios se encuentran en el centro, pero hay muchos casos en los cuales las facultades están localizadas en la periferia de las ciudades).
De cualquier manera, aún en el caso de las universidad privadas, nunca he visto o he oído hablar por mis amigos de un campus universitario tan grande y tan bien manejado.
Todavía ahora, no lo he visitado todo y, en algunos casos, necesito de la mapa para orientarme...
Cuando lo vi, para la primera vez, fui encantada por los jardines, las fuentes, la cantidad de los edificios, la Torre de Control, la biblioteca... todo tan grande como bien tenido.
Sin embargo hay algunas cosas que podrían ser mejoradas: por ejemplo la imposibilidad, si no puedes utilizar el Campus Virtual (la red Intranet de la Universidad de Alicante) de saber donde hay clase... Esto, con seguridad, es una consecuencia de la hamplitud del campus que puede ser administrado solo a través de competencias específicas.
Sin duda, además, me ha desorientado mucho la constante necesitad de consultar el Campus Virtual. En Italia, de facto, no es la misma cosa. En mi Universidad, por ejemplo, los anuncios, los horarios de clases o de examenes son puestas en las vitrina de cada departemento, de manera que, si no puedes consultar la web puedes, asimismo, saber lo que quieres.
miércoles, 7 de enero de 2009
Alicante...

Llegué en Alicante sin saber nada sobre esta ciudad y sin concer nadie. Mi primer atardecer en España transcurrí sin ordenador (el mío se había desahogado y no tenía el trasformador para poderlo recargar...). Así que fui obligada a ver un telefilme en la televisión sin poder hablar con mis amigos en Internet ni, tampoco, poder ver una película en mi lengua...
El día siguiente descubrí que las tiendas, en esto País, abren mucho mas tarde que en Italia: ¡¡¡cuando salí, a las 9,00 de la mañana, no había nunca de abierto!!! Además tuve unos problemas con mi telebanco: para la mayoria de los cajero automático mi tarjeta no estaba reconocida...
Los primeros dias fueron bastante caóticos.
Despues tres días conocí finalmente personalmente la chica italiana con la cual había hablado mucho antes de partir, Letizia, y, con ella, un otro chico italiano, Saverio.
Dentro de una semana me transferí en el piso que había encontrado con dos tres nuevos amigos: Silvia, Saverio y Remko. Un piso casi totalmente italiano, en el cual llegó también Luca y que fue completado antes por un chico frances, Charly, y, después, por un chico español.
Como es un piso muy grande y muy céntrico, en poco tiempo se trasformó en el lugar de reunión para todos nuestros amigos. Así que la primera cena que hicimos contaba 13 personas (¡por suerte no somos supersticiosos!). Desde aquel momento la mayoria de las fiestas han sido organizadas en nuestro piso (con mucha incomodidad para los vecinos...).
El día siguiente descubrí que las tiendas, en esto País, abren mucho mas tarde que en Italia: ¡¡¡cuando salí, a las 9,00 de la mañana, no había nunca de abierto!!! Además tuve unos problemas con mi telebanco: para la mayoria de los cajero automático mi tarjeta no estaba reconocida...
Los primeros dias fueron bastante caóticos.
Despues tres días conocí finalmente personalmente la chica italiana con la cual había hablado mucho antes de partir, Letizia, y, con ella, un otro chico italiano, Saverio.
Dentro de una semana me transferí en el piso que había encontrado con dos tres nuevos amigos: Silvia, Saverio y Remko. Un piso casi totalmente italiano, en el cual llegó también Luca y que fue completado antes por un chico frances, Charly, y, después, por un chico español.
Como es un piso muy grande y muy céntrico, en poco tiempo se trasformó en el lugar de reunión para todos nuestros amigos. Así que la primera cena que hicimos contaba 13 personas (¡por suerte no somos supersticiosos!). Desde aquel momento la mayoria de las fiestas han sido organizadas en nuestro piso (con mucha incomodidad para los vecinos...).
martes, 6 de enero de 2009
¿¿¿ Marchar o no???
Cuando he decido de compilar los formularios para el Erasmus estaba segura de que nunca habría podido ganar la beca. Así que, cuando he leído el mensaje del Centro Relaciones Internacionales de mi Universidad no podía creer a lo que decía: ¡¡¡seis meses en Alicante!!!
Si es verdadero que siempre me habría gustado vivir una experiencia en un País extranjero en realidad había decidido de hacer demanda sobre todo para no arrepentirme, en un segundo momento, de no haber, por lo menos, intentado. Según mi punto de vista no tenía muchas posibilidades de ganar la beca. La realidad ha sido diferente...
Mi reacción ha sido muy extraña: reía y lloraba a lo mismo tiempo. Ahora decidir si partir o no era solo una mi elección, y ne era simple para nada: ir a España y, probablemente, aplazar mi licenciatura...
Las dos semanas sucesivas han sido bastante terribles, pero, al final, dicidí de aceptar y de partir.
Así he empezado los preparativos: envié mensajes por correo electrónico a los chicos que habían echo el Erasmus en Alicante haciendo las preguntas mas diversas, compilé todos los formularios necesarios...
Al final, una semana antes mi salida estaba muy muy inquieta: partir sola, ir en un País desconocido cuya lengua no hablaba muy bien... Único contacto una chica italiana, con la cual tenía un amigo en común pero que nunca había visto...
Si es verdadero que siempre me habría gustado vivir una experiencia en un País extranjero en realidad había decidido de hacer demanda sobre todo para no arrepentirme, en un segundo momento, de no haber, por lo menos, intentado. Según mi punto de vista no tenía muchas posibilidades de ganar la beca. La realidad ha sido diferente...
Mi reacción ha sido muy extraña: reía y lloraba a lo mismo tiempo. Ahora decidir si partir o no era solo una mi elección, y ne era simple para nada: ir a España y, probablemente, aplazar mi licenciatura...
Las dos semanas sucesivas han sido bastante terribles, pero, al final, dicidí de aceptar y de partir.
Así he empezado los preparativos: envié mensajes por correo electrónico a los chicos que habían echo el Erasmus en Alicante haciendo las preguntas mas diversas, compilé todos los formularios necesarios...
Al final, una semana antes mi salida estaba muy muy inquieta: partir sola, ir en un País desconocido cuya lengua no hablaba muy bien... Único contacto una chica italiana, con la cual tenía un amigo en común pero que nunca había visto...
viernes, 2 de enero de 2009
¡Hola a todos!
En primer lugar creo sea necesario presentarme. Me llamo Alessia, soy italiana pero hace tres meses estoy de Erasmus en Alicante.En mi País estudio Ciencias de la Comunicacción pero en España frecuento la facultad de Publicidad.
Hablar de mi Erasmus no es muy fácil: significa hablar de una cosa que la mayoria de la gente no puede entender. Esto es un sentido común para ellos que viven o han vivido esta experiencia. Normalmente se cree que hacer el Erasmus sea la misma cosa que vivir lejano de propia familia, en realidad no es así: es hablar una otra lengua, vivir en un país diferente, con personas desconocidas y que tienen costumbres diversos dal tuyo, frecuentar una universidad muy diferente de la propia, adaptarse a un ordenamento totalmente distinto.
Inevitablemente se crean vínculos muy fuertes con personas que, probablemente, en un lugar diferente no habríamos ni siquiera considerado o que, a lo meyor, no habríamos podido conocer. Sin duda, además, mudan muchos los costumbres.
Por todo esto lo que te conocen pero que no están con tigo no pueden entender tu cambio: ellos siguen viviendo normalmente sus propias vidas mintras que tú estás catapultado en una realidad totalmente nueva.
No hay que olvidar que, sin duda, el Proyecto Erasmus te da la posibilidad de abrir tu mente, te ayuda a madurar y a desarrollar un punto de vista nuevo sobre el mondo.
Por esto, y solo por esto, creo que sea mas fácil entenderme para una persona que haya echo la misma experiencia.
Hablar de mi Erasmus no es muy fácil: significa hablar de una cosa que la mayoria de la gente no puede entender. Esto es un sentido común para ellos que viven o han vivido esta experiencia. Normalmente se cree que hacer el Erasmus sea la misma cosa que vivir lejano de propia familia, en realidad no es así: es hablar una otra lengua, vivir en un país diferente, con personas desconocidas y que tienen costumbres diversos dal tuyo, frecuentar una universidad muy diferente de la propia, adaptarse a un ordenamento totalmente distinto.
Inevitablemente se crean vínculos muy fuertes con personas que, probablemente, en un lugar diferente no habríamos ni siquiera considerado o que, a lo meyor, no habríamos podido conocer. Sin duda, además, mudan muchos los costumbres.
Por todo esto lo que te conocen pero que no están con tigo no pueden entender tu cambio: ellos siguen viviendo normalmente sus propias vidas mintras que tú estás catapultado en una realidad totalmente nueva.
No hay que olvidar que, sin duda, el Proyecto Erasmus te da la posibilidad de abrir tu mente, te ayuda a madurar y a desarrollar un punto de vista nuevo sobre el mondo.
Por esto, y solo por esto, creo que sea mas fácil entenderme para una persona que haya echo la misma experiencia.
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